Bodas

Los ángeles de Triana

Marina y Víctor se conocieron estudiando ingeniería aeroespacial. ¡Además de guapos son unos cerebritos!

Hace 10 años quizás no pensasen que lo suyo iba a durar, que iba a ser amor del bueno, del de verdad.

Eran jóvenes tenían un montón de experiencias que vivir por delante, pero ni 4 años de amor a distancia ni todas esas nuevas experiencias en otros países han conseguido apagar el fuego.

Han terminado sus estudios, han viajado, han conseguido sus primeros trabajos y hace unos días hicieron realidad su sueño, casarse en su adorada Triana con todos los suyos en una celebración que empezó con mucha emoción y derivó en un fiestón de los que no se repiten tan a menudo.

Y allí estuve con mi cámara preparado para captar los mejores momentos del día.

Víctor se preparó en su casa acompañado de su madre mientras Marina eligió una de las habitaciones de la preciosa Hacienda los Ángeles, donde celebraron después el banquete y la fiesta.

Esta hacienda del s.XVI totalmente reformada y de estilo típico andaluz rural, con sus fachadas encaladas adornadas con buganvilla, su patio de arcos y su campanario, fue el escenario ideal para una boda andaluza con mucha clase.

De resaltar los bonitos rasgos de Marina se encargó Guada quien supo destacar su mirada profunda e hizo un trabajo extraordinario donde los ojos fueron los grandes protagonistas. 

Igual que Adame Estilistas quienes cuidaron el cabello castaño largo de Marina, trabajando unas ondas muy naturales estilo surfer recogidas en una coleta relajada con mechones sueltos y detalle de 3 estrellas brillantes.

El vestido de falda de tul de estilo romántico y clásico, con transparencia abotonada en la espalda, manga larga y escote de pico era un diseño de Rosa Clará.

A ese momento tan especial no faltaron la madre y el hermano de Marina además de sus mejores amigas. Su padre vino a recogerla para acompañarla a la iglesia una vez lista.

La bonita ceremonia tuvo lugar en la capilla de la Estrella en pleno corazón de Triana y después de pronunciarse marido y mujer nos trasladamos todos de nuevo a la Hacienda los Ángeles.

Antes de entrar en la Hacienda donde los invitados esperaban a Marina y Víctor aprovechamos para sacar sus primeras fotos como matrimonio ya relajados y en compañía solo el uno del otro.

Después hicieron su entrada en el patio de la Hacienda al ritmo de una de sus canciones favoritas.

La banda Rock Delta amenizó la recepción donde el jamón de bellota fue el tercer protagonista y donde la bebida no faltó para comenzar la tarde con buen pie.

Después de la cena, el grupo volvió a tocar para después dar paso a un DJ. No faltaron esos detalles que hacen que una fiesta sea tan especial y divertida: foodtruck, mesa de chuches y dulces y ¡hasta un oso panda gigante!

La fiesta duró hasta bien entrada la madrugada ¡nadie se quería marchar a casa!

Todo gracias a la excelente organización de Cucca Rossé y por supuesto a las ganas de pasárselo bien de los novios e invitados.

Marina se cambió para estar más cómoda con un vestido minifaldero asimétrico, de manga larga por un lado y hombro al descubierto por el otro, pero sin quitarse sus tacones de vértigo. 

Ella sí que es una profesional de los tacones, ¡bailó con ellos puestos toda la noche!

Aquí tenéis las mejores fotos de ese día, sin duda uno para recordar por mucho tiempo. ¡Seguro que sacáis buenas ideas!


Si queréis ver otra boda bonita os recomiendo ver la boda de Blanca y Álvaro
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